26 jul. 2014

Tres partidos políticos ¿Esperanza o más burocracia?

109 millones  para partidos políticos y nada para los 60 millones de pobres, eso es  el ejemplo de la burocracia  mediocre que existe en este país.  Tres nuevos partidos de los cuales  con el tiempo sobrevivirán uno y que se traducirán en despilfarro de dinero.  Para crear una democracia se necesita de ciudadanos conscientes y responsables de su entorno y sus acciones,  lo que necesita entonces verdadera inversión económica es el sector educación.  


Una democracia es real cuando los ciudadanos tienen acceso a la toma de decisiones más trascendentales. Tenemos un sistema de partidos que garantiza justo eso, que cada ciudadano se sienta representado bajo una ideología que accionara el cambio a través  de decisiones eficaces,  cuya primer gran responsabilidad es el voto, la elección de partido que representa un candidato.

Si le damos un repaso a nuestra historia, muy somero  y obvio,  nos daremos cuenta que la transición a pretender ser una democracia de partidos, ideas plurales representadas en la misma variedad y fuerza de cada partido, encontraremos matices sumamente preocupantes. Algunos estudiosos dirían  que  es “la lectura real cuando  hablamos de política”. 

El  hoy partido revolucionario institucional fue el primero, la intención de transparentar el acceso a los cargos públicos encontró una posible respuesta en la edificación de un partido, el cual debía atender las demandas de los ciudadanos, eso mera expectativa porque la realidad fue otra. 

El partido Acción nacional se gestó justo contra  las prácticas corruptas, monopólicas y concentradoras del poder; sus fundadores tenían una visión distinta de la realidad que se había ido gestando,  ideólogos sumamente consientes de la necesidad y la posibilidad del cambio,  que también quedo como mera expectativa porque la realidad fue otra. 

El partido  revolucionario democrático encuentra razón en mera ideología,  que se esgrime en el respeto a la libertad absoluta de los ciudadanos,  bajo la obviedad de que solo un partido seguía siendo hegemónico frente a la competencia que no alcanzaba credibilidad, el PRI perdió y el PAN gano hasta las elecciones del año 2000, justo entonces había de encabezar un movimiento que representara las voces de libertad frente a un sistema opresor,  eso mera expectativa porque la realidad fue otra.

  Hubo y existen hoy partidos con minorías poco transcendentales pero algunos con ideales sumamente importantes, me refiero claro a algunos de ellos  que desfallecieron en el camino  y fueron absorbidos, porque los  pocos que  continúan  en realidad solo representan intereses particulares, nótese Partido Verde ecologista de México y Nueva alianza como ejemplos claros,  tienen una ideología propia o escindida, como Movimiento ciudadano y Partido del Trabajo,  que  surgen bajo supuestos de combate a la corrupción y el trafico de influencias, panorama desarrollado y reproducido por los tres grandes partidos.

Hoy se aprueban 3 nuevos partidos con un presupuesto total de 109 millones de pesos,  tres partidos que reproducen la misma escena que los otros y la justifican en la lucha por la transparencia. Todos sabemos que las prácticas al interior de los partidos políticos no son nada sanas, es decir: corrupción, tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito, peculado, fraude en elecciones,  “dedazo”, manipulación, gasto excesivo, abusos,  etcétera.  Tal parece que las ideologías con las que nacen los partidos se quedan en  el limbo cuando el dinero les llega.  Más tarde o más temprano solo son burocracia que tapa el hambre del poder y de la riqueza en la utopía de la democracia.  Se vuelven fábricas de seudo-políticos interesados solo en dinero y poder.

Me enfoco en el caso de Movimiento Regeneración Nacional, su gran soporte radica en dos momentos históricos importantes que originaron este nuevo partido, que le dan una posición histórica distinta a los otros.  

El primero momento fue  en el año 2006 con el robo obvio de la elección presidencial a Andrés Manuel López Obrador, donde con prácticas corruptas el PAN, en ese momento el partido en la presidencia,  proclamo ganador a su candidato.  El segundo momento fue en las elecciones de 2012 cuando por medio de una campaña manipuladora, poco transparente,  excesiva en gastos de publicidad y mercadotecnia  el PRI logra posicionar como ganador a su candidato.

Andrés Manuel López Obrador comenzó acciones sumamente desesperadas  para reclamar la practica corrupta del PAN y que se respetara la elección real que lo convertía en presidente,  fueron esas reacciones, con el aumento amarillista y censura de la principal cadena televisiva de este país, lo que le restó credibilidad frente a millones de ciudadanos que habíamos creído en él como la mejor opción para gobernar.  Esto se vio claro en la elecciones de 2012 donde efectivamente perdió frente a Enrique Peña Nieto que obtuvo la mayoría de votos,  bajo una realidad de manipulación y prácticas desleales en las elecciones,  lo que no le permitió un reclamo más allá, es decir asumir un papel de verdadero político. El cual crea decisiones viables y efectivas  no solo momentos sensacionalistas.

Los mexicanos somos tan indiferentes que no íbamos a seguirlo a una revolución o la desobediencia civil, cuando en 2006 se autonombro Presidente legítimo,  frente a una realidad que cada seis años es muy predecible, un montón de personajes despilfarradores  y cínicos,  lo interesante para los electores son los regalillos o el dinero por el voto.  

¿Hubiera logrado más fuerza política  en 2012 si hubiera hecho política? Si, por supuesto que si hubiese asumido el robo de la elección desde otra trinchera  entonces la mayoría en 2012 le hubiera dado su voto.  En 2012 por supuesto que perdió  por tener minoría de votos, claro que no fue muy desproporcional la diferencia,  porque no supo hacer política.

Sin embargo  desde las elecciones de 2012 inicio un proceso  político , acepto su derrota y entendió el juego sucio del PRI para obtener la presidencia,  comenzó a dejar las especulaciones del “complot” por el análisis estricto de las decisiones del ejecutivo,  las cuales evidentemente laceran al país y esta vez con  datos duros ha pronunciado su postura y también comenzó una gira, por municipios del país, para publicitar el robo y la opresión a la que nos está sometiendo el congreso en contubernio con el ejecutivo.

Empezó un proyecto que desencadeno en partido político. La creación de MORENA dice”  se sustenta en la fuerza de los ciudadanos y no en los intereses de los partidos” es decir  que nace bajo la necesidad de transparencia y acceso de los ciudadanos a ocupar puestos de representación popular. El reto de Movimiento regeneración nacional  es no reproducir el mismo estado de las cosas a corto y largo plazo,  no ser  lo que los otros tres se han convertido con el tiempo y las acciones de quienes los han dirigido.  ¿Un partido político nuevo es la solución? Si cuando en él se logra transparencia a través de mecanismos muy estrictos, de regulación y  administración, y mecanismos muy fáciles, de acceso y participación de los ciudadanos, frente a la oferta ya viciada de los de mayor fuerza.  

La credibilidad de Andrés Manuel López  Obrador en las elecciones próximas radica en ser un estratega político real,  para darle credibilidad a su vez a MORENA,  que solo es posible si él renuncia a la candidatura a la presidencia en 2018 y se encarga de buscar un candidato al cual pueda respaldar, así habrá de lograr darle a MORENA una certeza de ser un partido con ideales serios y no solo un derroche económico y  más en burocracia. 

La historia ha de darle su lugar a AMLO pero de él depende  cual sea, si convierte a MORENA en un partido verdaderamente de ciudadanos  y la plataforma que de origen a políticos de calidad e integridad entonces habrá de cumplir. Si decide ir a las elecciones de 2018 entonces tendremos la respuesta de lo que es MORENA.  Es verdad que el contubernio entre los partidos políticos para tapar la corrupción en la que viven es ya insoportable.   

No llegaremos a una democracia cuando quienes están para gestionarla se encargan de hacerla imposible. No llegaremos a una democracia cuando los problemas no se solucionen con  políticas públicas integrales.  Veo,  dejando de lado ese pesimismo de la lenta acción del tiempo y la tendencia de nuestras acciones a corromper todo, que Movimiento regeneración nacional nace de un sentimiento de verdadero hartazgo y de dialogo profundo para cambiar la realidad.  Creo que quienes le han dado apoyo a AMLO y que han logrado constituirse como partido entendieron que los acontecimientos pasados pueden ser la pauta para transformar la realidad.  Que si queremos cambiar las cosas lo hagamos a través de propuestas bien pensadas y comprometidas solo  con las causas sociales.

Si queremos una democracia aprendamos a dialogar  y proponer formas de ver la nada como la infinita posibilidad del todo. 

Luis García Mendoza.

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